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Miguel P. León Padilla

Participa en MUSICALITURGICA.COM en el Servicio Litúrgico, aportando cada semana una homilía para el Domingo correspondiente.
Sacerdote de la Diócesis de Segorbe-Castellón.

Domingo, 19. Julio 2020 - 21:43 Hora
Solemnidad de Santiago apóstol, patrón de España

1L.- Los Hechos de los Apóstoles ofrecen noticia escueta del martirio de Santiago: Herodes lo mandó decapitar. Fue desde el principio un profeta incómodo. Su martirio es un estímulo para seguir audazmente en la denuncia profética.
2L.-La debilidad del que cree no es síntoma de fracaso, sino lugar de la manifestación de Dios. Si en la debilidad de Jesús se manifestó la gloria del Padre, en la poquedad del creyente aparecerá sin duda la verdad del mensaje.
Ev.-La petición de la madre de lo zebedeos se comprende porque pensaban en un reino temporal en el que habría honores, dignidades y puestos y aguardaban su pronto establecimiento. Sin embargo, el reino de Dios es muy distinto y sólo importa seguir a Cristo y ser testigos suyos en el mundo.
PARA LLEVAR A LA VIDA
Jesús es un incomprendido, cuando enseña se le malinterpreta. Con frecuencia su Evangelio es difícil de aceptar y preferimos traducirlo a nuestros intereses y conveniencia. A los apóstoles también les ocurrió, por ello el maestro ha de emplearse en hacerles ver que su intención no es proponer un nuevo modo de mandar. Que en el Reino, todo es diferente a como se organiza el mundo.
Santiago, el hijo del Zebedeo, fue un hombre apasionado hasta el fanatismo, ambicioso hasta apetecer para sí y para su hermano los primeros puestos, violento hasta desear que cayera fuego del cielo y arrasara una aldea en Samaria... Jesús, que lo conocía bien, le puso por nombre "Hijo del Trueno". De esa madera hizo Jesús un santo, de esa madera "santificada" hicimos nosotros nuestro patrón nacional.
Jesús lo eligió para hacer de él un apóstol y un testigo; un hombre capaz de obedecer a Dios antes que a los hombres, capaz de predicar el evangelio hasta el confin de la tierra, capaz de beber el cáliz de su Maestro y dejarse matar por la verdad. De la mano de Jesús descubrió que el corazón del verdadero discípulo no puede buscar la autoridad; ni el poder, ha de estar libre de toda ambición y deseoso de servir, hacer de su vida una entrega en bien de los demás. De adoptar la misma actitud que el Maestro: "que no ha venido a que le sirvan, sino a servir y dar su vida en rescate de todos".El apóstol Santiago, que predicó el evangelio con humildad, el testigo que fue decapitado por Herodes Agripa, nos invita a renunciar a cualquier fuerza que no sea la fuerza de la palabra de Dios, la única espada que necesitamos para extender la buena noticia en el mundo.

El camino de Santiago, el que recorrió Santiago sin otro equipo que un bastón y unas sandalias, no es un camino para el turismo, sino una peregrinación en la fe -difícil y necesaria- para todos los que quieran ser "de verdad",discípulos de Jesús.

Domingo, 19. Julio 2020 - 19:54 Hora
XVI Domingo TO (ciclo A)

1L.- El sabio medita la historia y extrae de ella enseñanza. En las sucesivas etapas descubre que el poder de Dios es el principio de su justicia y de su misericordia. Su soberanía universal le hace mostrarse compasivo y perdonar al pecador que se convierte. La revelación de Dios enseña al hombre a ser hombre: el ser humano es la nota del justo.
2L.- El Espíritu viene en ayuda de nuestra incapacidad de orar, pues normalmente somos ciegos para descubrir nuestras miserias, no sabemos pedir a Dios la salvación con todanuestra alma. Cuando nuestra oración anda por los suelos, viene el Espíritu a levantarla hasta el cielo.
Ev.- El campo ha sido sembrado de buen trigo. Por la noche viene el enemigo; Satanás siembra la cizaña. Y en el mundo se produce la confusión, buenos y malos crecen juntos. Dios deja hacer. Deja crecer a los que El mismo ha sembrado, a sus hijos de adopción, y deja crecer al mismo tiempo la cizaña que El no ha sembrado. Y espera pacientemente
PARA LLEVAR A LA VIDA
Para Jesús, el reinado de Dios es una realidad dinamica comienza con la siembra de la Palabra, prosigue con la vivencia del Evangelio y termina al alcanzar su plenitud escatológica. El reinado de Dios ha comenzado ya en Jesucristo está gestándose, está por venir, nadie puede decir que ya está definitivamente en el reino de Dios; pero tampoco hay nadie excluido de él.
Eel reinado de Dios, se encuentra entre el ya y el todavía no, asi se expone en esta parábola del trigo y la cizaña El juicio final, será cel día de la cosecha, día en el que el reinado de Dios será una espléndida realidad consumada en toda su gloria. Pero, mientras llega ese día, no podemos anticipar el juicio ni excluir a nadie.
El reinado de Dios ha comenzado con la semilla del evangelio. La palabra de Dios, que es promesa, ha puesto en trance de esperanza a los que la escuchan con fe. Pero en este mundo hay otras semillas que no deben confundirse con el reinado de Dios, por ello crece la cizaña junto con el trigo. A las miradas superficiales se les hace difícil de entender: ¿Cómo deja crecer también al mal? A veces parece que los malos están más al resguardo en su vida material que los buenos.
La enseñanza es muy clara: Nada ni nadie está perdido, no es lícito juzgar a nadie antes de tiempo, el juicio está en las manos de Dios y mientras dura la historia todo está "sub judice". Vivimos en el tiempo de la paciencia de Dios.
Nuestra responsabilidad como cristianos es sembrar. Nada más. No somos responsables del proceso. El Reino es de Dios y él lo hará germinar cuando quiera. A nosotros nos toca tener abierto el corazon y tener la misma paciencia del dueño del campo que no quiere que se pierda ni uno solo.

El Reino de Dios se presenta en el evangelio como una comunidad de trigo y de cizaña, de justos y pecadores ¿Tenemos claro que yo pertenezco a la Iglesia, con mis con mis pecados y virtudes? ¿Soy paciente como el amo del campo de la parábola?
El bien y el mal están muy repartidos. No debemos juzgar a los demás, sino cuidar nuestro interior y someterlo constantemente a examen y limpieza con la ayuda de la palabra de Dios.

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