En una web dedicada a la Música litúrgica, no puede faltar una sección de Canto Gregoriano, ya que la funcionalidad litúrgica de este canto es absoluta. Su única razón de existir es musicar los textos latinos de la Misa y del Oficio divino.
La tradición musical de la Iglesia universal contenido en ese canto, constituye un tesoro de valor inestimable, que sobresale entre las demás expresiones artísticas, porque el canto sagrado, unido a las palabras, constituye una parte necesaria o integral de la liturgia solemne. "El arte gregoriano está lleno de poder y variedad, serenidad grandiosa, pasión concentrada e inefable dulzura. Es música al servicio de ideas sencillas y fuertes que son una fe, es decir, la forma más intensa e irradiante de energía espiritual" (Bernard Champigneulle)
Pero el Canto Gregoriano con sus características tan diferentes a nuestra música, sus escalas o modos; su ritmo libre, usar el latín como lengua, ser un canto monódico y a capella, aunque no excluye el poder ser acompañado, nos manifiesta que no es un canto fácil de poder ser acompañado en el órgano.
Por este motivo, presentamos aquí las piezas más conocidas y usuales Gregorianas con su acompañamiento para órgano, realizado por maestros conocedores del Canto Gregoriano, como Henri Potiron , el P. N Otaño o el P. Donostia entre otros, a fin de facilitar a los jóvenes organistas especialmente su tarea, ya que las Comunidades parroquiales y religiosas deberían fomentar y darle el valor privilegiado que la Iglesia desea para el Canto Gregoriano.
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