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Miguel P. León Padilla

Participa en MUSICALITURGICA.COM en el Servicio Litúrgico, aportando cada semana una homilía para el Domingo correspondiente.
Sacerdote de la Diócesis de Segorbe-Castellón.

Jueves, 22. Octubre 2020 - 15:43 Hora
XXX Domingo TO (Ciclo A)

1ªL.- Ofrece una serie de disposiciones legales para proteger a los desvalidos, a cuantos se hallan en una situación de inferioridad cívica, social, económica. Esta preocupación por los forasteros, los huérfanos y las viudas, los pobres, la vemos constantemente en los profetas y también en los libros de la Ley.
2ªL.- Pablo da gracias porque la Palabra fue acogida, se convirtieron, por la predicación del Apóstol, abandonando los ídolos para volverse al Dios verdadero, aguardando la vuelta de su Hijo.
Ev- Jesus da respuesta sobre cual es el mandamiento principal
PARA LLEVAR A LA VIDA
Notemos que los que interrogan a Jesús lo hacen con ánimo de tentarle pero a Jesús parece no importarle su maliciosa intención. Aprovecha para enseñar, orientar ayudar a descubrir la voluntad de Dios.
La pregunta tiene trampa, se trataba de una cuestión muy debatida en las escuelas rabínicas. Los maestros de la Ley distinguían entre: 365 preceptos y 248 prohibiciones divinas. Imposible de recordar e imposible de cumplir... Por eso, se hacía necesario reducir ese fárrago legal a lo nuclear para poder facilitar su cumplimiento; dar una sola fórmula breve y comprensible a las gentes sencillas, enseñar el mandamiento principal de la Ley. Con esa intención el rabino Hillel ( el año 20 a. C. aproximadamente) había sentenciado: "No hagas a otro lo que no quieras para ti: esto es toda la Ley. Lo demás es simplemente su explicación".
La originalidad de la respuesta de Jesús está en que sitúa al mismo nivel el precepto del amor a Dios como al prójimo; la declaración de que ambos preceptos son inseparables y constituyen el núcleo de toda la Ley divina y la enseñanza de los profetas. Se trata de un principio unificador que resuelve toda la dispersión legal israelita. Amar, eso es todo. Sin amor al prójimo, no hay amor a Dios; y sin amor a Dios, no hay cristianismo.
Jesús responde a lo que le preguntan, de acuerdo con la formulación de la Ley. El primer mandamiento es "amarás al Señor, tu Dios, con todo tu corazón, con toda tu mente, con todas tus fuerzas". No dice que sea el principal, sino que es el primero. Así constaba en la Ley de Moisés.

El amor a Dios es lo primero; pero ¿cómo amar a Dios? Si obras son amores, que no buenas razones, ¿cómo expresar el amor a Dios? El segundo es semejante al primero... En adelante nadie puede afirmar con coherencia que ama a Dios, si no ama al prójimo. El amor a Dios y el amor al prójimo son las dos caras de la misma moneda.
La norma de vida cristiana para cumplir la voluntad de Dios es expresada por Cristo en positivo. Frente a las prohibiciones del "no mataras", "no robaras", "no mentiras"... Cristo insta al "amor". Quieres obedecer a Dios, entonces, habras de amar.
El amor no es sólo el mandamiento mas importante. Es la clave de ser de todo. El núcleo de toda ley divina y del sentido de toda la vida cristiana.
En la Eucaristía celebramos el "amor" de Dios, y nos comprometemos a amar al prójimo. Es un resumen del programa de vida.Sólo seremos verdaderamente cristianos en tanto en cuanto amamos. No olvidemos que, al final de la vida nos examinarán del amor: "porque me disteis de comer...", "lo que hicisteis a uno de estos, me lo hicisteis a mí"...

Sábado, 17. Octubre 2020 - 09:41 Hora
XXIX Domingo TO (ciclo A )

1L.-El profeta exílico descubre mesianismo en el poderoso rey que decide la historia de ese momento; Ciro promueve un movimiento unitivo del mundo, el profeta le llama su «ungido». La minoría que va a tener liberación en ese acontecer es alertada a ver en ello al Dios que salva.
2L.- Es una carta colectiva. Escriben Pablo, Silvano y Timoteo, tras un breve saludo, dan gracias a Dios y recordando y orando por los fieles tesalonicenses. Después describe concisamente el estado de la comunida, fundada en las tres virtudes teologales.
Ev.- A Dios, lo que es de Dios... La respuesta de Jesús condena por igual la deificación del estado y la suplantación de Dios por los que dicen representarlo.
PARA LLEVAR A LA VIDA
La cuestión que le plantean a Jesús es una cuestión política: ¿se debe pagar el tributo impuesto por los romanos? Es decir ¿hay que aceptar el dominio imperialista de Roma? Jesús no entra en la polémica, la aprovecha para enseñar. Ya que -de hecho- si llevan dinero del César, si lo utilizan cotidianamente es porque reconocen de hecho su autoridad. Y si esto hacen, ¿por qué han de negarse a pagar sus impuestos? Por eso les invita a que observen una moneda de las que portan en el bolsillo, para que reparen que la cuestión la tienen contestada en la praxis. Estaba generalmente admitido que el poder político se extendía tanto como el curso de su moneda. Y los judíos ya habian aceptado la moneda romana.
Si viven sometidos, es porque han aceptado doblegarse. Y Jesús, con su respuesta les ayuda a recobrar la conciencia de su dignidad humana. Para vivir en sociedad necesitamos organizar el poder, organizarlo, dividirlo, controlarlo para evitar que se ejerza de modo absoluto. Por ello Jesús sentencia: dad al César lo que es del César. Pero sólo lo que sea del César, y no todo lo que el poder pretende acaparar. A Dios lo que es de Dios. Lo que viene a afirmar que no todo es del César, o sea, que el poder del Estado no es absoluto. La existencia de Dios es condición de posibilidad de la libertad y autonomía de la persona frente a los poderes de este mundo. Porque creemos en un Dios creador del hombre a su imagen y semejanza, cuando el César pide lo de Dios, absoluta sumisión a su poder; el creyente se lo negará resueltamente porque es un abuso inadmisible. Pues la dignidad de la persona humana y sus derechos, son exclusivamente propiedad de Dios, su creador. El cristiano no separa su vida humana de su vida de fe. Ha de dar lo que le corresponde: en el dominio del César y en el de Dios; debe ser integralmente un justo.

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