Usted está aquí: Inicio

Miguel P. León Padilla

Participa en MUSICALITURGICA.COM en el Servicio Litúrgico, aportando cada semana una homilía para el Domingo correspondiente.
Sacerdote de la Diócesis de Segorbe-Castellón.

Martes, 21. Septiembre 2021 - 10:56 Hora
XXVI Domingo TO (Ciclo B)

1L- De Moisés, el Espíritu se derrama sobre los inspirados. Dios no siempre comunica su espíritu por los canales que presuponemos, sus actuaciones son muy diversas y sorprendentes.
2L.- Comportarse como rico, de pensamientos o de obra, corrompe las riquezas que se tienen, aun cuando se crea que han sido ganados "legalmente". Proceder así lleva a la pérdida de los bienes y, al final, en la condenación el día del juicio.
Ev.-Jesús había enviado a sus discípulos a predicar el evangelio, ya han regresado, cuentan a su Maestro lo que les ha sucedido con un exorcista, a quien le habían prohibido arrojar demonios en nombre de Jesús porque no era del grupo. El maestro no reprueba abiertamente esta conducta y aprovecha la ocasión para enseñarles.
PARA LLEVAR A LA VIDA

Jueves, 16. Septiembre 2021 - 09:34 Hora
XXV Domingo TO (ciclo B)

1L.- Los impíos ponen a prueba al justo, para ver si se mantiene; y prueban a Dios, para ver si se ocupa de él. Es la reacción ante su reto. La serenidad y paciencia del justo es la demostración de que Dios está con él.
2 L.-La ambición y los deseos de placer dividen al hombre en su interior, que al no alcanzar lo que desea, se corroe por la envidia y afecta a la vida comunitaria provocando discordias y a los conflictos que siembran el desorden y hacen imposible la convivencia.
Ev.- Jesús anuncia por segunda vez su pasión, sus discípulos no pueden aceptar lo que les ha revelado su maestro. Por eso prefieren mantener la boca cerrada mientras su corazón se va llenando de tristeza.
PARA LLEVAR A LA VIDA
Los discípulos no quieren comprender que su maestro, a quien reconocen como Mesías, que tenga que sufrir afrentas y muerte de cruz. No quieren ser tenidos por discípulos de un ajusticiado, buscan gloria terrena, no cruz. No quieren saber de pequeñez sino de grandezas. No desean entender de servicio sino de destacar.
Son, como tú y como yo, demasiado mundanos.
Van rezagados en el seguimiento del maestro, y van discutiendo, a espaldas de Jesús, sobre precedencias entre ellos (Qué poco hemos cambiado en esto! He presenciado ridículas disputas entre patéticos canónigos por quién había de sentarse aquí o allí; o quien había de ir delante o detrás en una procesión, la monda. O enfrentamientos entre cofrades o catequistas enfrentados por a quién correspondía algo que creían más importante. Menudencias irrisorias sino fuera por que refleja la incomprensión del evangelio entre los cristianos y lo alejado de la actitud de Jesús).
Jesús parece no se darse por enterado, pero al llegar a casa, pregunta de qué habían discutido en el camino. Ellos, avergonzados, callan (al menos aquellos tenían vergüenza). Jesús enseña que el mayor honor es el mayor servicio y que el primero, es el que se humilla para servir a todos. Es menester servir a todos, pero en especial a los más humildes y pequeños. El que sirve a los más pobres y humildes como a este niño, sirve a Jesús y al Padre que lo envía.Es menester servir a todos, en especial a los más humildes y pequeños como se sirve a un niño.
De ello les dió lección cumplida cuando, durante la última cena, les lava los pies y les sirve. Al día siguiente al verle alzado en la cruz, los discípulos comprenderán el significado de esas palabras: el que muere por todos será el Señor de todos. Aprenderemos algo alguna vez?

Vieja contribución

Iniciar sesión