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Miguel P. León Padilla

Participa en MUSICALITURGICA.COM en el Servicio Litúrgico, aportando cada semana una homilía para el Domingo correspondiente.
Sacerdote de la Diócesis de Segorbe-Castellón.

Lunes, 24. Febrero 2020 - 00:42 Hora
Miércoles de Ceniza

1L.- Ante una desgracia colectiva, el profeta realiza una llamada a conversión. Los ritos penitenciales actúan como movimiento de retorno al Dios creador y salvador. El movimiento es ya un signo de que Dios está con el pueblo que suplica.
2 L.- San Pablo nos interpela en nombre de Cristo, a acercarnos a Dios, a reconciliarnos con él, a aprovechar la oportunidad de los tiempos de la salvación.
Ev-.La limosna, la oración y el ayuno deben practicarse con sinceridad de corazón, con la discreción de quien busca agradar a Dios y pasar desapercibido entre los hombres
PARA LLEVAR A LA VIDA
Inauguramos la cuaresma, tiempo de prepararnos para la pascua, tiempo de gracia, un tiempo para volver a Dios. Joel le recuerda al pueblo que Dios es compasivo y misericordioso, pero que exige cambios profundos de vida para el bien del individuo que se revierte en bien comunitario.
La ceniza no es otra cosa sino un signo externo de lo que debemos hacer en nuestro interior. El camino de la cuaresma es la "penitencia": arrepentimiento, humildad de corazón, compunción, petición de perdón a Dios y los hermanos a quienes hemos ofendido.
Para vivirla Jesús nos propone tres prácticas religiosas antiguas pero realizadas con actitudes renovadas. Las tres son básicas para expressar la conversión sincera:
- la limosna y la ayuda al necesitado;
- la oración y la intimidad con Dios,
- el ayuno y la renuncia al confort egoísta.
Y Jesús, nos recomienda que la motivación profunda para realizarlas no sea el ser honrados por los hombres, sino la fidelidad a Dios padre. El pide autenticidad y propone el camino de la intimidad para que lleguemos al corazón del Padre haciendo el bien al hermano.
Iniciemos, por tanto, esta Cuaresma con todo el entusiasmo. Nos tenemos que proponer cosas concretas que nos ayuden a avanzar un poco más en el programa que Jesús nos ha presentado hoy. Hemos de
dedicar tiempo a dialogar con Dios padre e intimar con el; ha de crecer en nosotros la conciencia de fraternidad y la sensibilidad a la necesidad del otro; y el deseo de dominar nuestros apetitos egocentricos y privarnos de aquellas cosas que nos tienen atenazados, para procurar todo aquello que es realmente importante en el camino seguido por Jesús que conduce a la felicidad.
Y ahora, como señal de esta voluntad de cambio, de superación, de fidelidad a Dios recibimos, humildes y penitentes, la ceniza sobre nuestras cabezas. Y participamos con fe en la Eucaristía que nos une a Jesucristo muerto en la cruz por amor, y resucitado no da vida para siempre.

Lunes, 17. Febrero 2020 - 00:27 Hora
VII Domingo (ciclo A)

1L.- La santidad de Dios inspira nuestra actitud ante los hombres. El impío se cierra al otro por odio, rencor o venganza. Mientras el justo se abre a él por la corrección fraterna y el amor que encarna en el mundo la santidad de Dios.
2L.- El verdadero templo es la comunidad fundada en Jesucristo. En ella habita el Espíritu Santo, se da culto a Dios y el revela su sabiduría a los sencillos. Y quien se encuentra unido así con Dios es libre.
Ev- Jesús cuestiona la ley del talión por que quedaba corta como instrumento jurídico regulador de la convivencia fraterna. El descubrimiento de Dios como Padre, mueve a mirar a las personas con comprensión de hermanos y a renunciar al resarcimiento de sus errores.
PARA LLEVAR A LA VIDA
Jesús extiende el amor hasta a los enemigos; proclama que Dios no hace distinciones y que hace salir el sol para buenos y malos, justos y pecadores. Por eso los hijos de Dios debemos amar con corazón universal, sin acepciones ni distingos. Pero, qué lejos andamos de ello aún los que decimos ser su Iglesia! (Acaso no conocen a quien margina a otros por pertenecer a un movimiento eclesial distinto al suyo, o por tener otra ideología? No han visto fieles que pugnan entre cofradías o asociaciones? Yo mismo he vivido experiencias con curas que rechazan a hermanos en el ministerio por "no ser natural de la diócesis en que trabajan" o por llevar el hierro de determinada "ganadería" o por no llevar ninguno; por haber hay, como decía el Papa Francisco, hasta obispos que guardan resentimientos o hacen acepción de personas... Esto hacemos, y vamos a ser capaces de amar a la medida de un amor sin medida?
Amar a los que nos aman, es natural y no trasciende la equidad de lo razonable humanamente. El verdadero amor sólo se muestra en el amor gratuito, que no busca lo suyo ni la simple correspondencia. Esto es lo extraordinario y la verdadera perfección. En esto se manifiesta la bondad de Dios.
Los discípulos de Jesús debemos dar señales de la nueva vida de la gracia y del reino futuro, viviendo esa vocación al amor.
Pero atención: el lenguaje de Cristo es suficientemente explícito y exigente; y cuando andamos tratando de interpretarlo y explicarlo con razonamientos muy razonables y exegéticos... corremos el peligro de vaciar de contenido las palabras del Maestro y reducirlas a románticas enseñanzas que en nada comprometen la vida.

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