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Pedro Heredia Martínez

Participa en MUSICALITURGICA.COM en el Servicio Litúrgico, aportando cada semana una homilía para el Domingo correspondiente.
Sacerdote diocesano, de Linares (Jaén)

Lunes, 19. Junio 2017 - 07:01 Hora
DOMINGO DOCE DEL TIEMPO ORDINARIO

DOMINGO DOCE (Mt.10,26-33).

“El que vive temeroso, nunca será libre” (Horacio).

1.- La doctora Pilar Jericó ha escrito un libro muy bello titulado “No Miedo” y dice que “el miedo es una emoción con la que nacemos, pero que se puede ir modulando a través de la propia educación, el entorno, la cultura…”
- Tres veces, en el breve trozo del evangelio que acabamos de escuchar, Jesús nos repite estas mismas palabras: "No temáis "... “No tengáis miedo"... (Mat.10,26.28.30).
- Esta invitación de Jesús a no caer en las garras del miedo es un mensaje que se repite constantemente en la Sagrada Escritura. Dios no quiere que seamos presas del miedo.
- Sin embargo el miedo está ahí y no es cosa de cobardes, ni de gente timorata, ni cosa de niños o de mujeres. Queramos o no reconocerlo el miedo es una realidad que todos hemos sufrido alguna vez, sin distinción de edad alguna. Ya lo decía el filósofo ingles Thomas Hobbes decía: “El día que yo nací, mi madre parió dos gemelos: Yo y mi miedo.”
- El miedo no se puede esconder; es un instinto natural que surge en nosotros cuando vemos o presentimos que nuestra vida o sus bienes están en peligro. Cuando el peligro nos amenaza, se nos enciende una lucecita roja que nos avisa: ¡Ojo! ¡Peligro! A eso le llamamos miedo. Como decía el escritor estadounidense Woody Allen: “El miedo es mi compañero más fiel, jamás me ha engañado para irse con otro.”
- Hoy vivimos en una sociedad en la que las amenazas a la vida y a los bienes son el pan nuestro de cada día. Tenemos miedo:
+ A que nos venga una enfermedad.
+ A que en cualquier esquina o calle nos asalten.
+ A que los amigos de lo ajeno nos visiten en la calle o en nuestra misma casa.
+ A perder el trabajo o caer en la ruina.
+ A salir de noche, a la soledad, al no saber qué va a pasar mañana.
+ A quien viene caminando detrás de nosotros porque ya de nadie nos fiamos.
+ Los padres tienen miedo a que los hijos salgan de fiesta y regresen tarde. No duermen hasta no verlos, de nuevo, en el hogar.
+ Y, cómo no, quién más miedo nos mete, es la muerte.
+ Los cristianos, en muchos países, viven con miedo y temor porque sus vidas siempre están amenazadas. Viven, como decía Jesús: "Como ovejas en medio de lobos" (Mat.10,16).
- El miedo está ahí, queramos o no. El miedo es un fiel compañero que difícilmente nos podemos liberar de él. Como decía Don Pedro Calderón de la Barca: “Tanto miedo tengo, que aún para huir valor no tengo.”

2.- Jesús, en el evangelio de hoy, no nos dice que no sintamos el miedo, sino que no seamos presas del miedo, ni caigamos en sus trampas. El miedo:
+ Nos impide cumplir con nuestras responsabilidades (Mat.1.20).
+ Nos cierra la boca para que no digamos lo que tenemos que decir y gritar (Mat.10,27).
+ El miedo nos enmudece o nos hace decir la verdad a medias.
+ Nos retrae o nos impide llevar a cabo decisiones que pudieran tener algún riesgo (Mat.25,25). El miedo nos inmoviliza.
+ Nos lleva a condenar al justo y salvar al que debe ser condenado (Jn.19,8). Miedo y justicia no se suelen llevar muy bien.
+ Nos lleva a huir hasta del mismo Dios (Gen.3,10; Ex.3,6). El miedo nos hace tener a Dios como un ogro.
+ Nos lleva a vivir en la agonía del tener para que nada nos falte el día de mañana (Lc.12,7). El miedo y la avaricia son buenos amigos.
+ Cuando la Iglesia se deja llevar por el miedo, fácilmente falsea y traiciona el Evangelio.
Como decía el escritor y médico alemán Albert Schweitzer: “El miedo reina sobre la vida.”

3.- El mensaje de Jesús es un "NO ROTUNDO" a dejarnos llevar por el miedo: "No temáis" (Mat.10,26). Es el mismo mensaje de su Padre Dios cuando le decía al pueblo de Israel: "No tengáis miedo, Yahvé está con vosotros" (Deut. 1,30; 31,6)... "No turbéis vuestros corazones ni tengáis miedo... conmigo estáis a salvo" (ISam.22,23). Jeremías en la primera lectura, nos dice: "El Señor está a mi lado como guerrero poderoso" (Jer.20, 11).
- EL MIEDO NOS AVISA DEL PELIGRO; PERO, CUANDO EL MIEDO SE ADUEÑA DE NOSOTROS, EL MISMO MIEDO ES QUIEN SE CONVIERTE EN PELIGRO HASTA PARA LA MISMA VIDA, LA PAZ Y LA LIBERTAD.
- Ya lo decía el poeta italiano Horacio: “El que vive temeroso, nunca será libre.”



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