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Miguel Funes Gálvez

Participa en MUSICALITURGICA.COM en el Servicio Litúrgico, aportando cada semana una homilía para el Domingo correspondiente.
Sacerdote de la Diócesis de Jaén.
En la actualidad, está adscrito a la Parroquia de San Miguel de Jaén, como Párroco Emérito, además es Canónigo Emérito de la Catedral de Jaén.

Lunes, 6. Febrero 2017 - 09:51 Hora
DOMINGO 6º DEL T. ORDINARIO /A

• Textos bíblicos

Eclesiástico 15, 16-21
Guarda los mandatos del Señor y cumple su voluntad.

Salmo 118
Salmo alfabético, plegaria monumental de 176 versos y 22 estrofas en torno a la ley. Comienza con una bella bienaventuranza y termina con gritos de socorro, alabanza
y acción de gracias.

1 Corintios 2, 6-10
Hablamos de esa sabiduría divina misteriosa que Dios nos revela por el Espíritu.

Mateo 5, 17-37
No creáis que he venido a abolir la ley sino a darle plenitud. Si no sois mejores que los letrados y fariseos no entrareis en el Reino de los Cielos. Si tienes algo contra tu hermano deja la ofrenda ante el altar y vete a reconciliarte con él. No cometerás adulterio, ni jurarás en falso.

• Sugerencias
El salmo es como una síntesis de la Torá: preceptos, mandatos... La ley es como guía moral que para el cristiano es Cristo.
Nuestro contexto cultural nos obliga a enfrentarnos una y otra vez sin prejuicios con la enseñanza de Benedicto XVI sobre la dictadura del relativismos, que intenta convertir en absoluto el principio de que todo es relativo con sus graves falacias desligitimadoras de llegar a legislar contra la misma Ley Natural. La fórmula acuñada por Ratzinger es como la radiografía o columna vertebral del relativismo que no conoce como definitivo nada ni como inamovible.
Algunos pasajes bíblicos como: “Heme aquí para hacer tu voluntad…” (Salmo 118) “Es prudente cumplir la voluntad de Dios…” (Eclesiástico 15) “No he venido a abolir la ley sino a cumplirla…” (Mateo 5). Si no quieres pasar por la vida como hipócrita fariseo, ten como clave de actuación el imperativo evangélico de amar a Dios en tu hermano. El hombre es dueño de su destino por la libertad que ha de decidirse ante el dilema bienmal, vida-muerte, presente en todas las culturas. El Génesis lo presenta a nivel colectivo, Ben Sirá (Eclesiástico) a nivel individual, y es muy normal que al enfrentarnos
con esta realidad siempre echemos la culpa a los demás (Eva culpa a la serpiente y Adán a Eva). Fromm recuerda que el hombre es el único ser que puede decir sí al bien para tener una existencia feliz, al tiempo que es el único ser que puede decir no al bien y degradarse como si fuera un animal salvaje. Por la libertad el ser humano puede realizarse o degradarse

• Reflexión personal
¿Qué dice el texto bíblico? ¿Qué te dice a ti y a qué te compromete?

Lunes, 30. Enero 2017 - 09:21 Hora
DOMINGO 5º DEL T. ORDINARIO /A

• Textos bíblicos

Isaías 58, 7-10
Te abriré camino a la justicia, y cuando partas tu pan con el hambriento brillará tu luz en las tinieblas.

Salmo 111
Salmo sapiencial alfabético, que comienza con la bienaventuranza de que somos felices cumpliendo los mandamientos, continúa presentándonos los retratos del justo y del Dios al que imita, y responde al enigma de la muerte: “es dichoso quien es misericordioso amando a Dios y al prójimo”.

1 Corintios 2, 1-5
Nunca me aprecié de saber cosa alguna sino a Jesucristo y éste crucificado.

Mateo 5, 13-16
Sois sal de la tierra, pero si se vuelve sosa no sirve más que para tirarla. Sois luz del mundo y vela que hay que poner sobre el candelabro. Alumbre vuestra luz para que por vuestras obras deis gloria a vuestro Padre.

• Sugerencias
Al recitar el salmo estamos oyendo a San Mateo proclamando las bienaventuranzas y describiendo el juicio de las naciones. De la lectura de este poema surge la pregunta: ¿quién es feliz? Y Santa Teresa en sus Moradas nos dirá que el hombre no debe confiar
en sus fuerzas sino en la misericordia de Dios.
Seremos de verdad buscadores de felicidad si somos buscadores de Dios, y Dios no está en los libros sino en la vida. En nuestra oración hemos proclamado la felicidad de quien practica la justicia. Como el joven rico del Evangelio nos acercamos a Jesús y le decimos: Señor, ¿qué tengo que hacer para ser feliz? Cuenta con Dios en tu vida cumpliendo los mandamientos y amando a los pobres.
No renuncies nunca a una visión optimista de la salvación. ¿Son muchos los que se salvan? La puerta es estrecha, pero contamos con un Dios que es Padre, con un Jesús que ha muerto por todos los hombres, y con una madre, María, que es la omnipotencia suplicante.
Al buen ladrón le bastó una breve súplica para entrar en el Cielo.
Frente a tantos alumbrados artificiales como escaparates, salas de fiesta,…, intenta tú ser copia de la antorcha olímpica. La sal transforma la masa, y la luz disipa las tinieblas. Exigimos muchos derechos y olvidamos las obligaciones.
No olvidemos que Isaías y el salmista apuestan por los pobres, denunciando las injusticias y condenando la falsa piedad (Isaías 58, salmo 111).
Nuestra vocación creyente es ser hijo de la luz: Cristo es ese foco potente que nos deslumbra y nos hace ver en todo y en todos nada más que a Cristo.
Las metáforas sal y luz son como el sí al sermón de la montaña. No nos extrañe que San Pablo en su carta a los Filipenses para corregir su autosuficiencia les diga que Cristo se humilló y se hizo obediente hasta la muerte y muerte de cruz y por eso Dios Padre lo
premió con la resurrección.

• Reflexión personal
¿Qué dice el texto bíblico? ¿Qué te dice a ti y a qué te compromete

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