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Miguel Funes Gálvez

Participa en MUSICALITURGICA.COM en el Servicio Litúrgico, aportando cada semana una homilía para el Domingo correspondiente.
Sacerdote de la Diócesis de Jaén.
En la actualidad, está adscrito a la Parroquia de San Miguel de Jaén, como Párroco Emérito, además es Canónigo Emérito de la Catedral de Jaén.

Lunes, 30. Julio 2018 - 13:03 Hora
DOMINGO XVIII DEL T. ORDINARIO/B

• Textos bíblicos

Éxodo 16, 2-4. 12-15
La comunidad israelita protestó contra Moisés y Aarón: ¡Ojalá hubiéramos muerto en Egipto, nos habéis sacado para matarnos de hambre! Por la tarde una banda de codornices cubrió el campamento.

Salmo 77
El salmo 77 es un poema sapiencial que cuenta parte de la historia del pueblo de Dios, breve resumen del Éxodo y Números.

Efesios 4, 17-24
Vestíos de la nueva condición humana a imagen de Dios: justicia y santidad.

Juan 6, 24-25
Cuando la gente vio que Jesús y sus discípulos no estaban allí se embarcaron en su búsqueda, pues creían, no por los signos, sino porque les había dado de comer.

• Ora con el salmo 77
El Señor les dio un trigo celeste
El salmo 144 poema didáctico-sapiencial, nos cuenta parte de la historia del pueblo de Dios, como lección para las sucesivas generaciones: da una visión general de la infidelidad de este pueblo y del amor misericordioso de Dios. Es mi propia historia.
El pueblo de Dios liberado de Egipto peregrina por el desierto en la lucha por la libertad entre signos y protestas contra Dios y contra Moisés, pero Dios ha apostado por ellos y les envía el maná, el agua y las codornices.
Hoy la ciencia y la técnica hace ese milagro físico de multiplicar el bienestar, pero el milagro moral de repartirlo lo hemos de hacer nosotros, si no queremos inventar un dios tapagujeros, creado a nuestra imagen y semejanza. Llegamos al momento culminante del diálogo: “Yo soy el pan de vida. El que acude a mí no pasará hambre y el que cree en mí no pasará sed”.
En tus líos vitales abre ese libro, que es Cristo, y encontrarás en sus dichos y hechos una ráfaga de luz que iluminará tu mente.

• Sugerencias pastorales
Os invito a leer Youcat desde 2011; es un catecismo para la gente joven que les ayudará a saber qué es lo que queremos y que el idioma del creyente es el amor. Este salmo describe la infidelidad de un pueblo y la misericordia de Dios, que relaciona las 3 lecturas bajo el signo de la libertad: lo que sucedió en el desierto (1º lectura) guarda un paralelismo con el diálogo de Jesús con la gente (evangelio) y Pablo lo sintetiza en la fe como gracia de Dios y esfuerzo de un hombre (2ª lectura). El pueblo librado de la esclavitud peregrina por el desierto en su lucha por la libertad y ante sus protestas contra Dios les envía agua y codornices. ¡Buscad pues primero el Reino de Dios y su justicia y todo lo demás se os dará por añadidura!
Recordando que Jesús en la primera Eucaristía partió, repartió y compartió el pan del cielo, también nosotros simbolizados en la gota de agua que depositamos en el cáliz nos hacemos vino que se va a convertir en el Cristo que se ofrece por la humanidad. Nos comprometemos a compartir nuestras vidas, nuestro tiempo, y nuestros bienes con nuestros hermanos. Por eso, con los oyentes de Cafarnaún repetimos: danos, Señor, siempre de ese pan.

Lunes, 23. Julio 2018 - 11:42 Hora
DOMINGO XVII DEL T. ORDINARIO/B

• Textos bíblicos

2 Reyes 4, 42-44
Vino un hombre con 20 panes de cebada. Eliseo dijo a su criado: dáselos a la gente para que coma. Comieron y sobró.

Salmo 144
Con el salmista, portavoz de todas las criaturas, recitamos esta serie de jaculatorias y letanías del salmo alfabético, resume
n del Padre Nuestro y pequeño compendio de toda la Escritura.

Efesios 4, 1-6
Andad como pide la vocación, siendo humildes, comprensivos sobrellevándonos con amor y manteniéndonos en la unidad, confesando una sola fe, un solo Señor y un solo Bautismo.

Juan 6, 1-15
Jesús se marchó al Tiberíades seguido por mucha gente, próxima ya la Pascua; se olvidaron de comer y Jesús multiplicó los panes y peces y al intentar proclamarlo rey se retiró a la montaña.


• Ora con el salmo 144
Abres tú la mano, Señor, y nos sacias.
Con el salmista portavoz de todas las criaturas, recitamos esta serie de jaculatorias y letanías, que es el salmo alfabético 144, que en labios de Jesús se resume en el Padrenuestro.
Este salmo es como un pequeño compendio de toda la Escritura.
Esto nos ayuda a centrar la atención en dos momentos de la Eucaristía: mesa de la Palabra y banquete eucarísitico. El celebrante invoca al Espíritu Santo (Epíclesis) para que ese pan y vino, signos de la prosa y poesía de nuestras vidas, se conviertan en el Cuerpo y Sangre del Señor, que actualiza el sacrificio de la Cruz y se hace nuestro alimento. El sacerdote ha prestado su voz y sus manos a Jesucristo que como Dios, si un día dijo: hágase la luz… y la luz se hizo, ahora dice: esto es mi cuerpo y ese trozo de pan se convierte en su cuerpo.
Nos preparamos para comulgar rezando el Padrenuestro, compendio del evangelio, y nos damos la paz.
¡Que maravilloso banquete! En vía natural el alimento se hace sangre nuestra, y, sin embargo, en la comunión no es Cristo quien se convierte en nosotros, sino nosotros en Cristo, pudiendo afirmar con San Pablo en ese momento; “no vivo yo, es Cristo quien vive en mí”.

• Sugerencias pastorales
El salmo nos ayuda a entender los dos momentos claves de la Eucaristía: sentarse en la mesa de la palabra y participar en el banquete eucarístico.
San Juan medita en alta voz la promesa de la institución de la Eucaristía en la Sinagoga de Cafarnaúm.
Frente a la ciencia y técnica que multiplica hoy el bienestar, a nosotros nos corresponde hacer el milagro moral de una distribución justa de nuestros bienes recibidos-
En este domingo se interrumpe la lectura del Evangelio de San Marcos y es San Juan quien nos va a acompañar en 5 domingos como lo hizo en Cafarnaúm, para presentarnos el capítulo 6º de su Evangelio. Este discurso sobre la fe la tradición cristiana lo titula discurso de la promesa eucarística. Nos describe a Jesús, un jueves multiplicando los panes y peces, un viernes caminando sobre las aguas, y un sábado en la sinagoga de Cafarnaúm afirmará que él es el pan de vida, que da la vida por el mundo…, que quien come de este pan vivirá para siempre…, y ante la crisis que plantean sus palabras muchos de sus discípulos le dejaron, pero él con firmeza se dirigió a los Apóstoles: esto es así, lo creáis o no lo creáis, y si vosotros queréis marcharos os podéis ir…, y es Pedro quien, en nombre de los suyos respondió: ¿dónde vamos a ir nosotros, si tú tienes palabra de vida eterna?

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