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Miguel Funes Gálvez

Participa en MUSICALITURGICA.COM en el Servicio Litúrgico, aportando cada semana una homilía para el Domingo correspondiente.
Sacerdote de la Diócesis de Jaén.
En la actualidad, está adscrito a la Parroquia de San Miguel de Jaén, como Párroco Emérito, además es Canónigo Emérito de la Catedral de Jaén.

Lunes, 8. Octubre 2018 - 12:28 Hora
DOMINGO XXVIII DEL T. ORDINARIO/B

• Textos bíblicos

Sabiduría 7, 7-11
Supliqué y se me concedió la prudencia y la sabiduría que las preferí a tronos y riquezas, porque todo el oro a su lado es arena.

Salmo 89
Es un salmo de súplica colectiva: su primera parte es una profesión de fe en Dios; en la segunda habla del pecado y de la ira de Dios; y en la tercera, en forma de súplica, da como respuesta tener un corazón sensato.

Hebreos 4, 12-13
La palabra de Dios es viva y eficaz.

Marcos 10, 17-30
¿Qué tengo que hacer para heredar la vida eterna? Cumple los mandamientos, vende lo que tienes y dáselo a los pobres. Qué difícil es que los ricos entren en el Reino de Dios, más fácil es a un camello pasar por el ojo de una aguja. Quien deje casas y tierras por el Reino de los cielos recibirá cien veces más y la vida eterna.

• Ora con el salmo 89
Sácianos de tu misericordia, Señor, y toda nuestra vida será alegría.
El salmo 89 es un salmo de súplica colectiva con contenido antropológico, con la pregunta: ¿quién es Dios y quién es el hombre?
El tema de todas las literaturas, la melancolía, no está ausente en este poema, que incorpora el absurdo filosófico moderno, que con la muerte de Dios escribe el acta de defunción del hombre.
Al pensar en la eternidad de Dios y la caducidad del ser humano sentimos la necesidad de que nos hablen de Dios y nos ayuden a descubrir qué tipo de hombre queremos ser.
No extraña que el pequeño dios del mundo, como le llamaba Goethe en su Fausto, se sienta deprimido. Pero ¡no! La persona no es algo, sino alguien, es reflejo intratrinitario capaz de convertir el mundo en un frondoso jardín o reducirlo a un montón de escombros. Abramos, pues, las puertas a Cristo, porque todos participamos en este drama, cuyo vértice está hoy en el abandono de Dios. Y si la juventud es la esperanza del futuro, sólo ella podrá evitar que el mundo se convierta en un cementerio monstruoso. Y para ello la consigna de Caná: “haced lo que os diga Jesús”.
• Sugerencias pastorales
Hoy nos acercamos a Jesús para que nos hable de Dios: habladme de Dios dijimos a los padres de la filosofía y me enseñaron que lo visible me lleva a lo Invisible..., a los santos Padres y Teólogos y pusieron a Dios a nuestro alcance..., a los científicos como Einstein y nos contestó que cada avance científico abre una puerta a la fe..., consulté a la Biblia y la Biblia se ahogó de tanto hablar..., me acerqué a Jesús y me dijo “tanto amó Dios al mundo que entregó a su Hijo”. ¡Qué bonita es la historia de amor que nos cuenta la Biblia: Dios misericordioso y clemente, rico en amor y fidelidad, que perdona por mil generaciones... San Juan lo define Dios es amor”.
Al intentar definir al hombre dejamos atrás los humanismos de signos ateo-marxistas, y con San Juan Pablo II nos preguntamos: ¿qué tengo que hacer para ganar la vida eterna?, ¿qué tengo que hacer para dar sentido a mi vida?, ¿qué quiere Dios de nosotros y que tengo que hacer para cambiar el mundo?

Lunes, 1. Octubre 2018 - 12:06 Hora
DOMINGO XXVII DEL T. ORDINARIO/B

• Textos bíblicos

Génesis 2, 18-24
El Señor dijo: no está bien que el hombre esté solo; Dios dejó caer sobre el hombre un letargo y le sacó una costilla, haciendo una mujer. Por eso el hombre abandonará a su padre y a su madre, se unirá a su mujer y serán los dos una sola carne.

Salmo 127
Que el Señor nos bendiga todos los días de nuestra vida.

Hebreos 2, 9-11
El santificador y los santificados proceden todos del mismo, por eso nos llamamos hermanos.

Marcos 10, 2-1
Se acercaron unos fariseos y le preguntaron: ¿le es lícito al hombre divorciarse de su mujer? Moisés permitió el acta de repudio por vuestra terquedad, pero al principio Dios prescribió que el hombre se uniera a su mujer para ser los dos una sola carne.

• Ora con el salmo 127
Que el Señor nos bendiga todos los días de nuestra vida.
Son serios y graves los desafíos con los que se enfrenta la institución familiar.
Las estadísticas alarmantes de tantas familias rotas, detrás de las cuales siempre hay una historia de amor convertido en historia de sufrimiento.
El drama de muchas parejas se problematiza más si unimos a esta realidad la agresividad del feminismo militante, que lleva a la exaltación de la homosexualidad, como dice Pío Moa en su libro “la sociedad actual y otros ensayos”.
Ante esta situación epidémica con tantos incentivos para el desamor, carecemos de una terapia eficaz porque no queremos reconocer que hay que amarse como Cristo amó a su Iglesia, y que la garantía de éxito está en meter de lleno a Dios en nuestra vida.
Insisto que este salmo es una bienaventuranza, que canta la felicidad familiar, exalta el trabajo como fuente de santificación y apostolado, y con sus dos imágenes tomadas del mundo vegetal, parra y olivo, simboliza a Israel y a la Iglesia, vid fecundísima que extiende sus ramas por los 5 Continentes.
Los capítulos 1º y 2º del Génesis son un díptico sobre antropología teológica. Dios ha hecho al hombre un ser social, y aunque tiene dominio sobre todas las criaturas, en frase de Santo Tomás de Aquino, es más conyugal y esponsalicio que social. Varón y hembra son iguales, pero diferentes y complementarios. La misma estructura biológica de ambos está hecha para ese encuentro afectuoso y pro-creativo que rompe con la soledad en su proyección social.
Ante el número escalofriante de matrimonios rotos, siendo Bélgica y España los países que presentan el número más alto de separaciones, a pesar de que una simple ojeada al matrimonio nos lleva a estas conclusiones: “El vínculo matrimonial es uno e indisoluble…, la finalidad del matrimonio es la entrega amorosa de los esposos y el amor pro- creativo…, la vida matrimonial bien orientada es el mejor salvoconducto de la felicidad.
¡Ojalá que la carta magna de los casados fuera el libro del Cantar de los Cantares!. Es un canto a la belleza del amor entre el hombre y la mujer, a cuya exaltación se une toda la naturaleza. Todos los elogios, diálogos y
búsquedas angustiosas entre el amado y amada termina con ese desenlace feliz – “mi amado es para mí y yo soy para mi amado”.

• Sugerencias pastorales
El salmo 127 los judíos lo repetían en su peregrinación al Templo en las grandes fiestas como canto a la felicidad bajo las imágenes de parra-olivo, uva-aceite. Serios y grandes son los desafíos con los que se enfrenta la institución familiar como aborto, divorcio, rupturas, agresividad etc., fomentados por tanta basura televisiva. Ante esta situación epidémica carecemos de una terapia eficaz, sólo contamos con meter de lleno a Dios en nuestra familia.
En clave familiar volvemos leer la parábola del Buen Samaritano: bajaba la familia por los caminos del mundo rural y la cultura urbana y se encontró con la modernidad que la despojó del amor, fidelidad y felicidad; unos sociólogos y psicólogos pasan de largo porque la consideran que va contra la libertad; solo pasa la sombra de Jesús como buen Samaritano que se acerca y la cura y paga. Reconozcamos que hombre y mujer son iguales pero diferentes y que la vida matrimonial bien orientada es el mejor salvoconducto de la felicidad.

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