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Miguel Funes Gálvez

Participa en MUSICALITURGICA.COM en el Servicio Litúrgico, aportando cada semana una homilía para el Domingo correspondiente.
Sacerdote de la Diócesis de Jaén.
En la actualidad, está adscrito a la Parroquia de San Miguel de Jaén, como Párroco Emérito, además es Canónigo Emérito de la Catedral de Jaén.

Lunes, 9. Enero 2017 - 09:23 Hora
DOMINGO 2º DEL T. ORDINARIO /A

Domingo 2º T.O.

• Textos bíblicos
Isaías 49, 3. 5-6
Tú eres mi siervo (Israel) de quien estoy orgulloso. Te hago luz de las naciones para que mi salvación alcance hasta el confín de la Tierra.

Salmo 39
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad

1 Corintios 1, 1-3
Yo Pablo, apóstol de Jesucristo y Sóstenes, nuestro hermano, escribimos a los a la iglesia de Corinto:
Que la gracia y la paz de Dios, nuestro Padre, y del Señor Jesucristo sea con vosotros.

Juan 1, 29-34
Juan exclamó: este es el cordero de Dios que quita el pecado del mundo, y yo doy testimonio de que es el Hijo de Dios.

• Sugerencias
Ayudados por el salmista intentemos responder a esta pregunta fundamental: ¿qué tipo de hombre quiero ser? Esto nos pone en vía de analizar nuestra opción fundamental. Como elección libre, aunque es difícil fijar el momento de formularla, está sometida a una revisión. El Antiguo Testamento pone al hombre frente a dos caminos “bendición o maldición” (Dt. 11,
26-28) y el mismo Jesús confiesa haber hecho una opción
seria: “cumplir la voluntad del Padre”. Analicemos, pues, nuestra opción fundamental, descubriendo sus exigencias y haciendo frente a sus dificultades (Jn. 8-9; Hbr 10, 7): “No te agradan los sacrificios, aquí estoy para hacer tu voluntad”, y este fue el modelo que nos enseñó Jesús al resumir todos nuestros dichos y hechos en el Padre nuestro: …que se haga tu voluntad tanto en la Tierra como en el Cielo. Con Samuel repetimos: habla, Señor, que tu siervo escucha, porque
queremos conocer lo que Dios quiere del mundo actual y de cada uno de nosotros. Todo cristiano por el Bautismo es profeta como hombre de la palabra. Preguntémonos: como familia creyente, ¿somos coherentes con nuestras convicciones? Aprovechando el espacio de la familia como un pequeño catecumenado en el que padres e hijos compartamos nuestra vivencia cristiana; difícil tarea pero no imposible.

• Reflexión
¿Qué dice el texto bíblico? ¿Qué te dice a ti y a qué te compromete?

Viernes, 6. Enero 2017 - 17:16 Hora
BAUTISMO DE JESUS

• Textos bíblicos

Isaías 42, 1-4. 6-7
Mirad a mi siervo, a mi elegido, sobre él he puesto miespíritu para que traiga el derecho a las naciones.

Salmo 28
El salmo se inicia con una invitación a alabar al Señor. El trueno es la voz del Señor, el relámpago la voz de Cristo y las nubes la voz de la Iglesia.

Hechos de los Apóstoles 10, 34-38
Jesús de Nazaret, ungido por el Espíritu, pasó haciendo el bien, porque Dios estaba con él.

Mateo 3, 13-17
Jesús fue desde Galilea al Jordán y se presentó a Juan para que lo bautizara. Escuchó una voz que dijo: “Este es mi hijo, el amado, mi predilecto”.

• Sugerencias
El salmo se inicia con una invitación a alabar al Señor, continúa con una exaltación del poder de su voz, y concluye proclamando dónde está el Señor y qué hace por su pueblo. San Mateo presenta a Jesús como Señor de la tormenta.
En un sentido alegórico nos acercamos al Jordán, cuyas aguas recorren toda Palestina, río que representa a Jesús, brazo largo de Dios. Y pasan por nuestra memoria personajes relacionados con este río, que desemboca en el Mar Muerto como Josué, Elías y Eliseo, Naamán, Juan Bautista y el mismo Jesús. Las aguas sonoras del Jordán se unen al salmista para bendecir al Señor de la paz.
Este salmo nos invita a alabar a Dios con los judíos que lo recitaban en la fiesta de Pentecostés. Centramos nuestra atención en la gran epifanía bautismal de Cristo, anticipo de su Pascua. Todo lo que el pueblo de Dios esperaba (1ª lect.) y todo lo que Jesús hizo y la Iglesia cree y anuncia (2ª lect.) está incluido en la proclamación del Jordán (Evangelio). En otros términos, el
siervo de Yahvé (1ª lect.) que pasa haciendo el bien (2ª lect.) se manifiesta en el Jordán (Evangelio). Damos entrada en nuestra oración al segundo Isaías como profeta del siervo de Yahvé, cuyo desarrollo se centra en cuatro poemas. Nos preguntamos: ¿Quién es el siervo de Yahvé?, ¿cuál es su misión y cómo la realiza? Frente a los tribunales corruptos, al triunfo de la injusticia, a las polémicas con ídolos, responde que la liberación está próxima.
Con una serie de proposiciones analiza la misión del profeta de las que se hará eco Jesús en su homilía programática de Nazaret: “El Espíritu me ha ungido y me ha enviado a dar la vista a los ciegos y a liberar a los cautivos e implantar el derecho y la justicia en la Tierra”.
Isaías ni es aguafiestas ni cantamañanas, ni propagandista electoral, sino portavoz comprometido con Dios y con los hombres.
Dejamos Babilonia y llegamos al Jordán: el Bautista censura la religiosidad legalista y alaba la solidaridad de Jesús que viene a revelar y realizar la voluntad del Padre.
Ante el coqueteo antievangélico de tantos pseudocristianos y ante el interés, a veces absurdo, por horóscopos, espiritismo y fórmulas mágicas de salvación, escuchemos la voz del Cielo, repuesta a todos nuestros interrogantes, para no terminar esclavizados por estos pequeños ídolos. Alguien ha escrito que el hombre es un dios cuando sueña y un mendigo cuando calcula.
La Epifanía del Bautismo, tan presente en la iconografía religiosa, es una llamada a vivir nuestro bautismo ante la apostasía actual.
Y como final oigamos a San Lucas en los Hechos de los Apóstoles: No es una crónica, sino una catequesis bautismal en la que Pedro hace una síntesis de la fe y abre horizontes universalistas del mensaje de Jesús. Estamos en Jerusalén, en casa de Cornelio con Pedro, que bautiza a Cornelio y a toda su familia en este Pentecostés de los gentiles… Recordemos la serie televisiva
de Rossellini sobre los Hechos de los Apóstoles que ofrece al mundo escéptico una nueva forma de dar sentido a la vida, partiendo del testimonio de Jesús, que pasó por la vida haciendo el bien a todas las gentes.

• Reflexión personal
¿Qué dice el texto bíblico? ¿Qué te dice a ti y a qué te compromete?

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