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Miguel Funes Gálvez

Participa en MUSICALITURGICA.COM en el Servicio Litúrgico, aportando cada semana una homilía para el Domingo correspondiente.
Sacerdote de la Diócesis de Jaén.
En la actualidad, está adscrito a la Parroquia de San Miguel de Jaén, como Párroco Emérito, además es Canónigo Emérito de la Catedral de Jaén.

Lunes, 14. Enero 2019 - 17:11 Hora
DOMINGO 2º DEL T. ORDINARIO /C

• Textos bíblicos

Isaías 62, 1-5
Por amor de Sion no callaré ni descansaré hasta que resplandezca la justicia como aurora y la salvación como antorcha. Como un joven se casa con su novia así Dios se desposa contigo y la alegría que encuentra el marido con su esposa Dios la encontrará contigo.

Salmo 95
Con Calderón de la Barca exclamamos: que te alaben, Señor, tierra y cielo, sol y luna, luz y fuego, escarcha y rocío, invierno y estío... Y con Santa Teresa repetimos: “Quien a Dios tiene, nada le falta”

1 Corintios 12,4-11
Hay diversidad de dones, pero un mismo Dios que se manifiesta para bien de todos.

Juan 2, 1-12
Estamos en las bodas de Canaán con Jesús y sus discí-pulos y María. Al terminarse el vino convierte las tina-jas de agua en vino exquisito, siguiendo el consejo de María: “haced lo que os diga Jesús”. El mismo mayor-domo lo alabó. Y así Jesús comenzó sus signos en Ca-ná de Galilea.

• Sugerencias
El salmo es como una marcha nupcial para los es-ponsales entre Dios y la humanidad. Con Herminio Otero en un mundo frustrado por tantas mentiras y fraudes decimos: debemos mirarnos de frente y no en-frentados para que así sea verdad lo que decimos y un día realidad lo que esperamos.
Aprendamos a repetir con Samuel: habla, Señor, que tu siervo escucha. El salmista nos invita a cantar las maravillas del Señor y a desarrollar nuestra activi-dad misionera; San Juan, con la presencia de María, parece adelantar la hora del calvario para recibirnos como hijos suyos. Da la impresión de que los contra-yentes de la boda están oyendo a Tobías: “Somos des-cendientes de un pueblo creyente y no podemos ca-sarnos como los que no creen. - Y pidieron a Dios su protección”.
La exaltación del amor hombre-mujer es hilo con-ductor de toda la literatura bíblica, convertido en tema monográfico en el Cantar de los Cantares con el desenlace final: “Mi amado es para mí y yo soy para mi amado”.
Jesús es tajante ante esta corriente divorcista: lo que Dios ha unido que el hombre no lo separe..., y la intervención de María “Haced lo que os diga Jesús”, nos lleva al Sinaí para responder con el pueblo de Dios: “... haremos todo lo que el Señor nos ha dicho...” y ante el hecho de tantos matrimonios rotos oímos a los autores bíblicos que se valen de elementos mitoló-gicos de culturas vecinas para ensalzar la vocación del hombre y de la mujer como colaboradores de Dios en la obra procreativa, situando a la mujer en un lugar privilegiado, ya que la costilla era símbolo lunar al que se le atribuía poderes divinos y así fue necesario que viniese Jesucristo para liberar a la mujer de culturas que rompían su igualdad y dignidad.
Para esta situación epidémica, con tantos in-centivos para el desamor, carecemos de una terapia eficaz; solo nos ofrece garantías de éxito si mete-mos a Dios en nuestra familia.

• Reflexión
¿Qué dice el texto bíblico? ¿Qué te dice a ti y a qué te compromete?

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