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Miguel Funes Gálvez

Participa en MUSICALITURGICA.COM en el Servicio Litúrgico, aportando cada semana una homilía para el Domingo correspondiente.
Sacerdote de la Diócesis de Jaén.
En la actualidad, está adscrito a la Parroquia de San Miguel de Jaén, como Párroco Emérito, además es Canónigo Emérito de la Catedral de Jaén.

Lunes, 20. Enero 2020 - 10:08 Hora
DOMINGO 3º DEL T. ORDINARIO /A

Is 8, 23b-9,3; Sal 26; 1 Cor 1, 10-17; Mt 4, 12-23

Jesús, luz que brilla en las tinieblas

Todos buscamos a Dios en clima de lucha y en este mundo en crisis: unos, porque lo amamos, y otros porque lo odian. La modernidad, negando a Dios como valor absoluto, ha sustituido la verdad por un pensamiento débil. Mas con la postmodernidad regresan los dioses triunfalmente, pero no el Dios de Jesús. . En este supermercado religioso, donde cada uno se fabrica su propio dios, sólo hay una salida - insertar al Dios que nos ama en nuestra sociedad, en línea con la melodía, que resume toda la Bíblia, busca el rostro de Dios sin miedo. Yo estoy contigo le dijo a Josué y tanto Isaías como S. Pablo nos repetirán que nadie podrá separarnos del amor de Dios. El saludo hebreo “Shalom” abarca paz, libertad, seguridad, plenitud. Esta es la experiencia que vive el salmista y le ayuda a superar el miedo del subconsciente, hecho angustia, ansiedad, congoja y que le hace ver enemigos y dificultades por doquier.

El mecanismo que usa para vencer el miedo, la soledad, está en llenarse de Dios, roca – castillo que nos pone fuera del alcance de las flechas enemigas, abrigo antibalas invulnerable ante las amenazas adversas.

++ El Señor es mi luz y salvación (Sal. 26)

El contenido fundamental del salmo en su primera parte está en la ausencia de miedo, y el núcleo esencial de la segunda consiste en asegurar la presencia divina – buscar su rostro -. El salmo comienza con una entrada triunfal y finaliza con una salida victoriosa – entrar en la casa del Señor - .Ya no puedo pararme, el blanco y objeto de mi plegaria es buscar tu rostro. Sé algo de teología, he leído muchos libros, he tomado parte en mesas redondas para hablar de Dios – quién es, qué hace, por qué, cuándo y cómo actúa y hasta me he examinado de religión -. Si El hubiera estado en el Tribunal tal vez no me hubieran aprobado. Por eso, ahora sé que no puedo decir basta – tu rostro buscaré - . Tengo ciencia, pero quiero experiencia, hasta ahora tengo referencias de segunda mano y ahora aspiro a un contacto directo. No me llenan las luces de escaparates y discotecas, me aburren las luces ficticias de tantos finales de fiesta, quiero ser antorcha viva; me encanta la luz de tu palabra, me embriaga la luz del Espíritu que como sol calienta y no quema. Tu rostro es mi manjar

Con el Cristo roto del P. Cué pregunto: ¿ Te has fijado bien en las caras de los mendigos, de los enfermos de los degenerados, de los criminales? No te extrañes que las lleve sobre mi cara, cuando las llevo en mi corazón. Voluntariamente me hice responsable de todos los pecados y lacras de la humanidad. Yo cargué con todas las blasfemias, aberraciones y vicios, y con todo eso a cuestas me clavaron el la Cruz. Mi Padre se asomó por los ventanales del cielo y clavó sus ojos en Mí; y vio la cara de todos los hombres y para que no los castigara di la cara por todos mis hermanos. ¡Ahora comprendo algo de lo que es la Redención y qué insondable es el amor de Dios! Sin miedo ahora busca el rostro del Señor en la cruz de cada día, en los pobres y en los enfermos, que están cerca de ti, y que como pequeños luceros escondidos iluminan nuestro pequeño mundo. ¡Te buscaré, Señor! ¡Tu eres mi luz y salvación!

++ Una luz grande brilló (Is. 9 – Mat 4)

+ En la oración de este domingo tomamos como punto de partida el binomio Luz- tinieblas.

La situación concreta histórica del reino del Norte b ajo el dominio de los Asirios, que aprisionan a los hijos de Israel como si fueran animales. El mismo profeta Isaías, que anunció su ruina, ahora proclama su salvación. ¡ Dios castiga no para un ajuste de cuentas, sino para salvar! Se explica el gozo de la liberación, ese canto de paz después de tan cruel opresión. La antítesis luz-tinieblas no hay que mirarla desde un ángulo ético ni antropológico sino teológico, donde se ponen en juego salvación- perdición. Llega, pues , Emmanuel, príncipe de la paz , Dios con nosotros, que iluminará el futuro negro de todos los tiempos, fruto de tantas injusticias, corrupción, paro y estructuras de pecado, provocadas y alimentadas por el poder y dominio de los poderosos, implantando así el Reino de la verdad, de la vida y del amor.

+Y ahora en la presencia de Jesús en Galilea S. Mateo ve el cumplimiento de la profecía de Isaias- Jesús es la luz que brilla en las tinieblas -.

Al país desilusionado sin horizonte le devuelve la esperanza. ¿Cómo? Haciendo presente el Reino de Dios, alternativa de la que Israel fue portavoz en tiempos de los Jueces. Esta alternativa pide cambio –“seguir a Jesucristo” -. Esta es la invitación que nos hace Jesús; démosle un voto de confianza; su resultado será fascinante: paz , justicia, verdad, amor, reconciliación -.

Damos el paso con Jesús de Judea a Galilea. Judea y Galilea son tan incompatibles como la luz y las tinieblas. Judea persigue, calumnia y mata a Jesús; es la sede de los sabios y poderosos. No puede soportar que todos seamos hijos de Dios y que el mensaje de salvación se abra a todos los hombres. Judea es la institución y la institución está en peligro por la predicación revolucionaria del Nazareno. Galilea es la utopía, el riesgo, la aventura y ahí ubicamos este episodio, a orillas del lago, donde se encuentran los hombres que trabajan. Jesús como Rabí itinerante ha tomado la antorcha de manos de los profetas y del Bautista y se ha incrustando en tierras paganas, sembrando la semilla de su plan universalista de salvación.

Hoy siguen dándose grandes Judea con sus dogmatismos, intransigencias, legalismos y aparentes seguridades; y pequeñas Galileas con sus inseguridades y tolerancias ¿Dónde nos situamos en este momento?

Viene a pelo la anécdota de Gironella en su novela “El escándolo en Tierra Santa”: un franciscano rebelde le confesó en Milán que estaba cansado de mantener su vida en la ortodoxia, por la sencilla razón de que Cristo no dijo: yo soy la ortodoxia sino yo soy la verdad.

Stalin revestido de ortodoxia elimina a todo al que juzga heterodoxo. La ortodoxia, mal entendida, se hace intolerante y tiene miedo a la verdad. El enfrentamiento entre Cristo y los dirigentes de su tiempo fue un enfrentamiento entre ortodoxia y verdad. Si hoy hay crisis de civilizaciones es por falta de verdad y de luz. Jesús ha dejado Nazaret y se afianza en Cafarnaun. Sus primeras palabras son una invitación a entrar en un nuevo orden, en un nuevo proyecto, el Reino de Dios. Convertíos, cambiando no solo vuestros comportamientos, sino principalmente favoreciendo el encuentro con el motor de los comportamientos, Cristo. Y esta conversión nos llevará al seguimiento, cultivando los rasgos que definen al verdadero discípulo de Jesús – “Jesús es quien nos llama y se hace solidario con nosotros, nos exige desprendimiento, nos señala el camino y nos confía una misión (dejándolo todo lo siguieron y les hizo pescadores de hombres)-“

++No andeis divididos (1 Cor. 1)

Para terminar oigamos a S. Pablo, que se hace eco de la oración de Cristo por la unidad, y demos a nuestra Eucaristía una proyección misionera, dado de que ayer como hoy se dan fracciones en las comunidades cristianas de progues y carcas.
El Apóstol se enfrenta en su carta con el peligro de la ruptura de la unidad y sus consecuencias, cuando el Evangelio de Cristo es el Evangelio de la unidad. Aparentemente aparece antiritualista, al interesarse más por la evangelización que por la liturgía, y no es que defienda una religión sin ritos, sino que el rito debe de estar supeditado a la Palabra y a la misión, de las que recibe su eficacia.
Por eso en cada Eucarístia antes de la consagración pedimos al Espíritu Santo, que haga presente en el Altar el Cuerpo Eucarístico de Cristo, para volver a pedir al mismo Espíritu después de la consagración que atienda y desarrolle la unidad del Cuerpo místico.,



GUÍA PARA LA PREDICACIÓN


++ El Señor es mi luz y mi salvación. Buscar el rostro del Señor y habitar en su casa.
Meditación ante el Cristo Roto del P. Cue.

++ Una luz grande brilló
Respuesta al binomio luz tinieblas con el Emmanuel,
La opción por la verdad más que por la ortodoxia conlleva conversión y seguimiento de Jesús.

++No andéis divididos
Defensa de la verdad frente a tantas fracciones.
Proyección misionera de nuestra Eucaristía.




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