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Miguel Funes Gálvez

Participa en MUSICALITURGICA.COM en el Servicio Litúrgico, aportando cada semana una homilía para el Domingo correspondiente.
Sacerdote de la Diócesis de Jaén.
En la actualidad, está adscrito a la Parroquia de San Miguel de Jaén, como Párroco Emérito, además es Canónigo Emérito de la Catedral de Jaén.

Lunes, 15. Enero 2018 - 11:03 Hora
DOMINGO 3º DEL T. ORDINARIO /B

• Textos bíblicos

Jonás 3, 1-5. 10
En aquellos días vino la Palabra del Señor: levántate y vete a Nínive, ciudad enorme que Jonás la atravesó en tres días pregonando: dentro de 40 días Nínive será arrasada. Los Ninivitas creyeron en Dios y cuando Dios vio sus obras tuvo piedad de ellos.

Salmo 24
Señor, enséñame tus caminos; tu ternura y misericordia son eternas.

1 Corintios 7, 29-31
El momento es apremiante, porque este mundo se termina.

Marcos 1, 14-21
Arrestado Juan, Jesús se marchó a Galilea a proclamar el evangelio: “Convertíos y creed en la buena noticia”. Vio a Simón y Andrés, a Santiago y a Juan, y los llama; quienes dejando a su padre y jornaleros se marcharon con él.

• Ora con el salmo 24
Señor, enséñanos tus caminos
El salmista es una persona afligida, anciana, que pide tres cosas: "verse libre de sus enemigos, recibir el perdón de sus pecados y ser instruido en los caminos del Señor".
Conscientes de que Jesús es el camino para encontrar la verdad y la vida, las enseñanzas de la primera y tercera lectura de este Domingo nos ayudarán a analizar el proceso de nuestra conversión. “Dios tuvo piedad de los ninivitas cuando se convirtieron de su mala vida. Y Jesús inicia el misterio de su vida pública con esa frase emblemática: – convertíos y creed la Buena Noticia (Jon.3-Mc.1).”
San Jerónimo escribía: "No dudéis del perdón por grandes que sean vuestras culpas; la magnitud de su misericordia perdonará, sin duda, la enormidad de vuestros pecados". Tú te puedes cansar de pecar, pero Dios nunca se cansará de perdonarte.
Marcos, en un estilo vivo y popular, sobre el año 70, escribe su Evangelio a los cristianos de Roma, revelándonos la identidad de Jesús como Hijo de Dios, confesión con la que comienza su obra, avalada por la confesión de Pedro en Cesárea de Filipo y la del Centurión en el Calvario.
Después del tríptico – “predicación del Bautista, bautismo y tentaciones de Jesús”, en tono imperativo nos regala esa frase emblemática: “convertíos y creed en el Evangelio”.
¡Que conmovedora es siempre la lectura del Buen Samaritano y del Hijo Pródigo, por su belleza y mensaje! Con un valor solamente orientativo trae a tu memoria ejemplos de ayer y de hoy.
Ahora es Pablo, Apóstol de los gentiles, perseguidor de los cristianos primero y después el mayor de los misioneros de todos los tiempos y escritor erudito, quien entra en escena, después de presenciar el juicio y martirio de San Esteban, que fue para él como el preludio de su conversión. Va camino de Damasco para hacer presos a los cristianos, donde se dio en él una misteriosa metamorfosis, que cambió radicalmente su vida. Nunca olvidaría aquella voz que le decía, ¿por qué me persigues?, a lo que él respondió, ¿qué quieres que haga?

• Sugerencias pastorales
El salmo 24, alfabético, es una serie de jaculatorias y reflexiones morales. El salmista anciano pide 3 cosas: verse libre de sus enemigos, recibir el perdón de sus pecados y ser instruido en los caminos del Señor. Se inicia con una súplica de liberación, continúa con la reflexión sobre la presencia de Dios y concluye con la petición de la protección divina frente al enemigo.
Vale releer la obra “la Colmena”, donde reina la corrupción desde la reina al último peón, quienes toman la decisión de cambiar. Ya todo es paz y bienestar hasta que los cabecillas deciden volver a su vida anterior. Imitemos a los Ninivitas y vivamos la frase emblemática de Jesús “Convertíos y creed en el Evangelio”.
Tanto el libro de Jonás como el Evangelio son enseñanzas eficaces sobre la universalidad de la misericordia divina. David manifestó su arrepentimiento con el Miserere y Pablo nos invita a preguntar al Señor “¿Qué quieres que haga? Para que no viva yo sino que tú vivas en mí”.

Lunes, 8. Enero 2018 - 10:11 Hora
DOMINGO 2º DEL T. ORDINARIO /B

• Textos bíblicos

1 Samuel 3, 3b, 10-19
Vengo, porque me has llamado. Samuel como primogénito debía consagrarse al servicio del templo a las órdenes de Elí. Termina el periodo de las tribus y comienza la era de los Reyes.

Salmo 39
Aquí estoy para hacer tu voluntad. Resumen del Padre Nuestro, del contenido de la carta a los Hebreos, de la enseñanza de Jesús en su coloquio con la samaritana, de su oración en el Getsemaní y en la Cruz.

1 Corintios 6,13c-15a. 17-20
Somos templos del Espíritu Santo. Huyamos de la fornicación y glorifiquemos a Dios en nuestro cuerpo.

Juan 1, 35-42
Andrés y Felipe tras señalar el Bautista a Jesús como cordero de Dios que quita el pecado del mundo se acercan a Jesús y le preguntan: ¿Rabí dónde vives?

• Ora con el salmo 39
Aquí estoy, Señor, para hacer tu voluntad.
Comenzamos nuestra oración, ayudados por el salmista, intentando responder a esa pregunta fundamental: ¿qué opción decidimos hacer de nuestra vida con sus exigencias y dificultades?
Marciano Vidal describe gráficamente esta opción con tres círculos concéntricos: en el central está la opción como elección o proyecto, como orientación de la vida a un fin, que para el creyente es Dios; en el círculo intermedio pone la disposición o actitudes para actuar en un sentido; y en el exterior aparecen los actos de los que uno es dueño.
El salmista todo lo sintetiza en hacer la voluntad de Dios, avanzando por los caminos del ser y no por los senderos del tener y San Agustín en sus Confesiones exclama: “Nos hiciste, Señor para Ti y nuestro corazón está inquieto, mientras no descanse en ti”.
Es mucho lo que la sociología y psicología nos aportan en este campo, pero a nosotros, cristianos, nos basta contemplar la opción seria que hizo Jesús y determinó el curso de su vida: “Aquí estoy yo para hacer tu voluntad, como nos recuerda el autor de la carta a los Hebreos, y se confirma durante su vida: inicia su ministerio, junto al pozo de Jacob, después de convertir a la Samaritana, diciendo a sus discípulos que su alimento es hacer la voluntad de su Padre…; en el prólogo de su pasión, allá en el Getsemaní, repetirá por tres veces que no se haga lo que él quiere, sino lo que Dios Padre quiere…; y al cerrar el drama de su vida, en el Calvario, exclama: consumatum est, he cumplido tu voluntad.

• Sugerencias pastorales
Aquí estoy para hacer tu voluntad. El salmo en su primera parte, hace una catequesis sobre la obediencia, y en la segunda reafirma la confianza.
Con el Padre Nuestro “que se cumpla tu voluntad” Jesús nos invita a tomar en serio algunas opciones que él vivió: “no alardear de nuestra vocación a la santidad, sentir especial preferencia por los pobres, optar por el amor, educar en la auténtica libertad, comprometerse por la cruz, amar a los que sufren…” El salmista lo sintetiza todo en hacer la voluntad de Dios, repitiendo

DIOS
Actos en la cruz “consumatum est”, y leyendo en San Pablo su conversión: ¿qué quieres, Señor, de mí?
Si Dios te busca, te ama y te llama, ¿estás dispuesto a seguirle? Un obstáculo serio para vivir nuestra vocación es el contexto hedonista en el que se desenvuelve la cultura actual.

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