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Miguel Funes Gálvez

Participa en MUSICALITURGICA.COM en el Servicio Litúrgico, aportando cada semana una homilía para el Domingo correspondiente.
Sacerdote de la Diócesis de Jaén.
En la actualidad, está adscrito a la Parroquia de San Miguel de Jaén, como Párroco Emérito, además es Canónigo Emérito de la Catedral de Jaén.

Lunes, 6. Febrero 2012 - 09:43 Hora
DOMINGO 6º DEL TIEMPO ORDINARIO /B

APUNTES HOMILÉTICOS B

Lv 13,1-2.44-46/ Sal 31/ 1 Cor 10,31-11,1/Mc 1,40-45
Compromiso cristiano a favor de los marginados

++ Dichoso el que está absuelto de su culpa (Sal.31).
El salmo 31 es un canto de acción de gracias de un pecador perdonado. No es una reflexión genérica, sino el testimonio personal de un converso; es la radiografía que revela todos los recovecos del ser humano.
A la bienaventuranza-“feliz el hombre que ha sido perdonado”, le siguen dos partes: la primera es la autobiografía de David o de cualquier hombre sincero; y la segunda es una enseñanza sapiencial sobre el camino de la felicidad.
Sirvan de referencia la conversión de David y de los Ninivitas en el Antiguo Testamento; del Hijo Pródigo, de Zaqueo, de Magdalena y de Pedro en el Nuevo Testamento; y de Chestertón en nuestros días , el más grande de los literatos y periodistas del siglo XX, quien, cuando sus amigos con cierta ironía le decían que si no le daba vergüenza de confesar sus pecados a un hombre, siempre respondía que a él sólo le daría vergüenza de no confesarlos, pues uno de los motivos por los que se hizo católico fue la confesión, que tanta paz y alegría ha traído a su alma.

Trampear, ocultando el mal y justificándolo, llamando blanco a lo que es negro, envenena por completo nuestras vidas; confesar no es degradante, es encuentro con uno mismo, es liberación. Te sientes angustiado, agobiado y deprimido, sin alegría ni paz, el salmista analiza tu situación y te invita a seguir el ejemplo de David.
San Juan Crisóstomo clarificaba los dos caminos de la alegría-“la confesión de los pecados y el perdón de las ofensas”. Y San Cirilo de Jerusalén concluía una de sus catequesis con estas palabras: “Dios es misericordioso y no escatima su perdón; el cúmulo de tus pecados no será más grande que la misericordia de Dios; la gravedad de tus heridas no superará las capacidades del sumo médico, con tal de que te abandones a él con confianza. Manifiesta al médico tu enfermedad y dí con David: misericordia, Señor, hemos pecado”
. Juan Pablo II en su exhortación “Reconciliación y Penitencia” nos hace ver la alegría y la paz que el cristiano encuentra en el sacramento de la Confesión..

++ Alabamos a Dios Padre, porque nos cura de la lepra, que nos margina y nos impide vivir en fraternidad (Lev.13-Mc.1).

+Hoy no es la lepra lo que margina, pero la lista de situaciones que marginan es muy larga (Sida, droga, ciertas etnías como gitanos, emigrantes …); y ante estas situaciones no sólo estamos obligados a curar sino que hay que integrarlos en la Comunidad.
Como los leprosos de ayer que tenían que vivir fuera de la ciudad, en descampados, para evitar el contagio, hoy nuestros marginados se ven obligados a vivir a la intemperie y en campos de refugiados.
No tenemos poder para combatir el sida y otras epidemias, pero sí tenemos poder y obligación de que el marginado deje de serlo.
Es motivo de acción de gracias el heroísmo de los miembros de Congregaciones Religiosas y de alguna ONG que trabajan por los marginados a estilo del Padre Damián y la madre Teresa de Calcuta. Y es también motivo de alegría que la Iglesia no apuesta por la apologética para acrecentar el número de sus hijos, sino que trabaja por la defensa de la dignidad de la persona y de los derechos humanos.

Un preclaro Obispo respondía a un grupo que le preguntaba con intención de humillarlo: no observa Ud. que el número de sus fieles decrece. ¡Sí!, pero que las filas de los que van a Cáritas crece-. Y esto es lo que Uds. deberían observar.


Desde una perspectiva social debemos reaccionar como Jesús ante ciertas leyes inhumanas, cuyo cumplimiento nos obligan en conciencia, mas aún que nos obligan en conciencia a luchar pacíficamente por su cambio. Jesús no sólo infringe la Ley, con el riesgo de que le condenen como marcado e impuro por tocar a los enfermos, sino que sigue al marginado hasta situarlo dentro de la legalidad con el certificado oficial de reinserción- “vete al sacerdote”. ¡Cuánto podríamos aprender del Proyecto hombre!.

Y desde una interpretación sacramental, a nivel personal y a nivel pastoral, deberíamos estimar más el Sacramento de la Confesión y deberíamos plantearnos, desde un apostolado de alejados, ¿qué hacemos por los que atendemos en sus necesidades materiales para que se integren en nuestras Asambleas Cristianas ?.

Tengamos siempre a la vista el capitulo 25 de San Mateo, actualizado gran respuesta al tema de la marginación: “ tuve hambre y estuve enfermo, preso y en paro. Y a los que respondieron con gestos humanitarios los puso a su derecha, y a los que pasaban de todo, los puso a su izquierda.

Sirva como resumen la siguiente parábola: “Un médico, intentando mejorar la máquina de los rayos X, descubrió por casualidad un nuevo tipo de rayos, los rayos Y. Lo sorprendente de estos rayos era que, en lugar de ver en la radiografía los huesos, los pulmones, los riñones o el hígado, lo que se veía era la bondad o maldad que había en la cabeza, el amor o el egoísmo que tenía el corazón, la sinceridad de la lengua, la paz que respiraban los pulmones, la generosidad que contagiaban las manos, la solidaridad de la sangre, el rencor del estómago, etc. Acababa de descubrirse el invento del siglo. Si con los rayos X se podía detectar y curar enfermedades físicas, ahora, con los rayos Y, se podría detectar y curar la maldad que había en el interior de las personas. Cuando dio a conocer su invento el mundo entero quedó asombrado y llovieron los premios. Pero cuando instaló la máquina de rayos Y en el primer hospital, nadie quiso acudir allí para hacerse una revisión.
Pasó el tiempo y sólo unos pocos fueron a curarse. Casi nadie se reconocía enfermo de maldad, de egoísmo, de mentira, de odio etc. Todos pensaban que eran los demás los que se encontraban enfermos. El médico se sorprendió de que fueran tan pocos los que se sintieran enfermos y necesitados de ser curados. Quizá fuera porque este tipo de enfermedades no causaban apenas dolor y molestias en uno mismo; eran los demás los que sufrían principalmente sus consecuencias. El invento tuvo poco éxito; no era fácil encontrar pacientes que quisieran ser curados. Al final, el médico no tuvo más remedio que inventar otra nueva máquina – la máquina de los rayos Z – con ésta se podrá curar el profundo dolor que causaban continuamente en las personas aquellos que no se reconocían enfermos de egoísmo y maldad. Curiosamente, esta máquina tuvo un gran éxito. Nunca se le acabaron los pacientes. Siempre había largas colas de personas esperando ser curadas”.

++ Todo a la mayor gloria de Dios (1 Cor.1).

Para terminar invitamos a San Pablo que nos dice como a los Corintios, con su problemática si podían comer de la carne de los animales sacrificados a los ídolos - que el criterio o suprema norma de conducta a seguir en todo es buscar la mayor gloria de Dios -.
Pregúntate siempre: ¿mi actuación construye o destruye comunidad?.



GUIA PARA LA PREDICACION.

+ Dichoso el que está absuelto de su culpa
Canto de acción de gracias del pecador perdonado.
Radiografía y autobiografía de David y de todo converso.

+Alabamos a Dios Padre, porque nos cura de la lepra, que nos margina y nos impide vivir en fraternidad
Reacción de Cristo ante la situación de los leprosos de su tiempo y compromiso cristiano frente al problema de la marginación.
Aplicación de las lecturas bíblicas desde una perspectiva social y desde una interpretación sacramental.

+ Ad maiorem Dei gloriam. A la mayor gloria de Dios.
¿Con mi actuación construyo o destruyo comunidad?.


















Lunes, 30. Enero 2012 - 09:43 Hora
DOMINGO QUINTO DEL TIEMPO ORDINARIO /B

APUNTES HOMILÉTICOS B


Jb 7,1-4.6-7; Sal 146; 1 Cor 9,16-19.22-23; ;Mc 1,29-39
¡Ay de mí si no evangelizare con testimonio y palabra!

El Tiempo Ordinario no celebra un acontecimiento particular de la vida de Cristo, sino el mismo misterio de Cristo en su globalidad. Es un periodo del año que nos hace vivir la presencia del Resucitado en medio de nuestras comunidades reunidas en torno a la Eucaristía todos los domingos.
Hoy celebramos la universalidad de la salvación, contemplando a Jesucristo como el hombre para los demás: San Pablo nos urge sobre la urgencia de la evangelización; San Marcos nos presenta a Cristo como modelo de evangelizador, leyendo en alta voz un día más de su ministerio, según su agenda, con sus momentos de oración y entrega a todos los que le buscan - enfermos y posesos del diablo..., fiel a su lema de que no ha venido a que le sirvan sino a servir; y en Job vemos al hombre a evangelizar, inmerso en una situación angustiosa; y con el salmo cerramos nuestra oración alabando con todas las criaturas al Dios que nos salva.

++ ¡Ay de mí si no evangelizare! (l, Cor.9).

Ante los estragos del relativismo moral y laicismo a ultranzas, sin miedo hay que enfrentarse a los serios desafíos que la cultura sin Dios nos plantea. Nuestras raíces se van atrofiando; de ahí la urgencia de una nueva evangelización.
En estos tiempos de crisis secularizante, no olvidemos que la fe se fortalece, dándola, y que la misión es la esencia de la misma Iglesia, que existe para evangelizar. La acción evangelizadora es como el DNI del cristianismo.

El Señor sale a primera hora a contratar jornaleros para su viña, ajustándoles en un salario justo, y vuelve a las distintas horas de la jornada, animándoles con su dicho: ¿qué hacéis aquí ociosos? id también vosotros a mi viña, A unos nos ha llamado a trabajar a primera hora, desde nuestra infancia, gracias a nuestra familia; a otros, a la hora de tercia y sexta, adolescencia y juventud, gracias a su grupo de amigos; a no pocos está llamando en su edad adulta, arrastrados por el ejemplo de un compañero y por la lectura de la Biblia; y a la última hora, los mayores y ancianos, ante esta ola de de increencia y secularismo, sacan fuerzas de los débil para seguir trabajando por un mundo más humano y más justo.

Ante la realidad de que la mies es mucha y los obreros son pocos, todos, sacerdotes y seglares, tenemos que responder con ilusión a este reto, haciendo llegar el mensaje cristiano a todos los hogares a través de las técnicas actuales como internet, valiéndonos de las llaves que abren todas las puertas como los niños y los mismos difuntos, que tienen más fuerza de convocatoria que los mismos vivos.
Reconozcamos que los esquemas preconcebidos son casi ineficaces para dar una respuesta a las nuevas situaciones. No podemos quedarnos estáticos sin salir a la calle y llegar a las familias con tertulias de amistad y por medio de correos electrónicos, en un clima de escucha. Anímate a poner en marcha pequeños grupos, como plataforma de nuestra vida comunitaria, que nos ayude a ser más auténticos en la fe y a encontrar un sentido más profundo a nuestras relaciones familiares, porque la rutina termina asfixiándonos. Gran obra de arte es gastar horas a la familia, al enfermo, a los inmigrantes, a la amistad, a Dios... ¡No es tiempo perdido! Da sentido a nuestras vidas.
Es preocupante que ya muchos niños no se bautizan, que un gran número de los que se confirman rompan con la práctica religiosa, que muchos matrimonios se instalen en el país lejano de la indiferencia. Por el bien de todos: volved pronto, os necesitamos. Piensa que todas las patologías religiosas tienen una matriz común -"la desvinculación" - y para curarnos de esta enfermedad tenemos que implicarnos todos con ilusión y esperanza. Escuchemos el grito alarmante del Apóstol: ¡ay de mí si no evangelizare!
Como en la vida normal los primeros auxilios son el boca a boca, la vida apostólica es del tú al tú. Aprendamos de Andrés y Felipe que después de haber pasado aquella velada con Jesús, pronto invitan a Simeón y Natanael para que se acerquen a Jesús.
++ Jesús recorrió toda Galilea predicando en las Sinagogas y expulsando demonio (Mc.1)

En una relectura del 1 ° capítulo de Marcos descubrimos a un Jesús como modelo de evangelizador. Cogemos su agenda y observamos que después de su catequesis en la Sinagoga sobre la necesidad de la conversión y de vivir la Buena Nueva, sus palabras se traducen en obras, curando a la suegra de Pedro y a cuantos enfermos acudían a El, y liberando a los poseídos del diablo.

Juan Pablo II, al comienzo del nuevo milenio nos recordaba: “no será una fórmula la que nos salve, pero sí una persona y la certeza que El nos infunde: ¡Yo estoy con vosotros! El programa ya existe, se centra en Cristo mismo, al que hay que conocer, amar e imitar para vivir en él la vida trinitaria y transformar con él la historia (NMI 29)”.
Fueron muchas las horas que Jesús dedicó a los enfermos y no fueron pocos los encuentros con los poseídos del demonio.
Así nos enseñó a enfrentarnos con el dolor físico y moral, pero que difícil es descubrir el sentido redentor del dolor.
El silencio de Dios ante la universalidad de este enigma trágico muchos terminan en el ateísmo, mas el santo Job nos da como clave de solución en el reconocimiento de Dios como valor absoluto, de quien podemos fiarnos.
Como semilla que cae en el surco y muere para convertirse en espiga, así nosotros entramos en este misterio de la vida para terminar apareciendo con los bríos nuevos de la resurrección. ¡Que trabajo nos cuesta aceptar la pedagogía de Dios, que escribe con renglones torcidos! Con Blas de Otero en su poesía "Encuesta" confesamos que el dolor es un misterio, y con Cherteston, en su novela "La Esfera y la Cruz" repetimos que destruir la Cruz, símbolo de reconciliación y redención, es destruir todo el mundo habitable. No nos identifiquemos con el personaje del "Condenado por desconfiado" de Tirso de Molina.
A las campañas protagonizadas por grupos que se definen ateos en Inglaterra, y que intentan llevar adelante en Barcelona bajo el lema "Dios no existe, disfruta de la vida", Dostoiewski les recordaría que si Dios no existe todo está permitido. Cuando el hombre pierde de su horizonte a Dios, su conciencia se nubla y comienza a destruirse y a destruir lo que le rodea.
Siguiendo paso a paso a Jesús nuestra pastoral de enfermos y de difuntos hay que enriquecerla con nuevas experiencias, y nuestra lucha contra la cultura de la muerte, que los secuaces de Satán quieren imponernos, hay que potenciarla con nuestra participación en los movimientos pro-vida.

++ Mis días se consumen sin esperanza (Job 7).

El libro de Job es el drama del dolor humano sin fronteras espaciales ni temporales, es una reflexión teológica sobre la presencia del mal, es una enseñanza densa de existencialismo cristiano de esperanza contra toda esperanza ante la dureza y brevedad de la vida.
Job es el hombre acosado por todos los males - pérdida de bienes, salud, hijos... -portavoz de la experiencia de toda la humanidad. Antes de dirigir sus quejas contra Dios sitúa su existencia en el marco general de la vida humana, comparándola con el servicio militar y el trabajo del jornalero, estados proverbiales de miseria en la antigüedad.
El Job bíblico es un rebelde inconformista, temeroso de Dios, gran creyente, quien, a pesar de sus pruebas, se pone en manos de Dios, rebelándose contra los que hacen de Dios un objeto de supermercado, y se resiste a creer en un Dios mercantil, que se mueve por interés, a quien podemos comprar con pólizas de seguros de devociones, con tarjetas de moralidad.
Deja atrás el Dios aprendido en los libros y apuesta por el Dios, fruto de una experiencia gratuita. Su clave no es do ut des, doy para que me des, sino la gratuidad del amor. Dios me ama y yo correspondo a su amor.
Cuando hoy se intenta divulgar las tesis materialistas, la filosofía de Epicuro para justificar el ateísmo y cuando nuestros ilustrados, con su culto idolátrico a la razón, creyeron en el mito de Hidra con sus siete cabezas, monstruo vencido por Hércules, iba a ser sometido para siempre..., nos hace pensar en los sonetos de Santa Teresa y Lope de Vega -"no me mueve mi Dios para quererte...., ¿qué tengo yo que mi amistad procuras?..., y las palabras que un sencillo cristiano dijo a Juan Pablo II, en su visita a América - "Stmo. Padre, la muerte, el hambre y la enfermedad nos invaden por todas partes, pero, a pesar de todo esto creemos en el Dios de la vida”
A los Job del siglo XXI, con todas sus crisis y miedos ante la alarmante espiral de la cultura de la muerte, tenemos la obligación de evangelizar y no tenemos otra salida más que acogernos a la voluntad de Dios.
El Calvario nos aclara el enigma de todos los tiempos: allí hay un dolor desesperado, el mal ladrón, un dolor aceptado, el buen ladrón; y un dolor inocente, que lleva a la Resurrección, Jesucristo.
++ Alabad al Señor que sana los corazones quebrantados (Sal.146).

Con el salmo 146 terminará nuestra oración, alabando a Dios con esa lista larga de motivos de alabanza para que crezca en nosotros la confianza. Con tono lírico musical nos unimos a David, que canta y baila ante el Arca de la Alianza, oímos la Coral Angélica de Belén y recordamos al Padre Pródigo dando un banquete, porque su hijo ha vuelto. Pero, sobre todo, contemplamos a Jesús que nos habla del sol y de la lluvia, y de los gorriones como manifestación de la bondad y de la providencia divina, creándonos así un clima de acción de gracias frente a ese mundo indefenso de tanto egoísmo y violencia.
Con Zacarías y María en Ain Karím entonamos con los grandes músicos el Benedictus, Ave-María y Magníficat.

GUÍA PARA LA PREDICACIÓN
++ Evangelizar al hombre de hoy siguiendo los pasos de Jesús.

+ ¡Ay de mí si no evangelizare! - Nueva evangelización. La fe crece dándola y la misión es parte esencial del mensaje cristiano.
"Que hacéis ociosos, id también vosotros a mi viña, porque la mies es mucha y los operarios pocos", usando las técnicas modernas.
La desvinculación, matriz común de todas las patologías religiosas.
+ Jesús recorría toda Galilea predicando y expulsando demonios
Nuestro plan pastoral ya existe, es Cristo, a quien hay que amar y dar a conocer. Acción apostólica frente al enigma del dolor a la luz de las enseñanzas de Cristo y de las exigencias actuales.
+ Mis días se consumen sin esperanza.
El Job del siglo XXI hay que evangelizarlo en línea con el Job bíblico.
+Alabad al Señor que sana los corazones quebrantados. El Salmo 146 en labios de David y Jesús, de Zacarías y María.


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